Quiero dormir hasta el próximo mundo,
hasta el próximo número
“explícame eso”,
cuando sea grande seré niñ@.
No es que el mundo te esconda los códigos,
en realidad, eres tú
quien no se atreve a descubrirlos
Y hay mucha necesidad.
Cuando confirmamos que el alboroto es un aceptado abrupto propio, estornudamos la chispa de la envidia carcomida en mediciones. Pensamos en buscar, en querer, en hallar.